Existen museos de historia, de cera, arte, música y muchos otros, pero uno de los más novedosos y originales hoy en día es nada más y nada menos que el Museo del Helado. Este increíble lugar, se encuentra en San Francisco, Estados Unidos y cuenta con una selección de los mejores helados del mundo.

Si eres amante de este cremoso y refrescante postre, no puedes dejar de visitarlo en tu próxima visita a esta ciudad de nuestro país vecino. Se encuentra exactamente en el edificio de un banco con 108 años de antigüedad, en la histórica 1 Grant Avuenue.

 

Historia

Su creadora es Maryellis Bunn, quien diseñó este colorido paraíso para despertar los 5 sentidos al mismo tiempo de cada uno de sus clientes. Este realmente es su sueño de infancia hecho realidad. En su sitio web, cuenta como de niña siempre deseó saltar a una alberca llena de chipas de colores y el concepto del ‘Museum Of Ice Cream” (MOIC) representa para ella un símbolo universal de alegría y un placer personal.


 Novedades

En esta temporada, transformaron el museo en una ‘Maravilla Invernal’ e instalaron un brillante bosque rosa con una casa da jengibre, ¡como en el cuento de Hansel y Grettel! Cómo sacado de un cuento infantil, todo aquel que acude, recibe una muestra de su nuevo sabor de helado: el “Gingerbread Disco”. Y durante cada jueves de diciembre, de 06:30 a 8:00 de la noche, activan su “Pikmas”, su propio festejo navideño para aquellos que necesitan un poco, o mucha, magia en sus vidas durante estas fiestas navideñas.

En temporada regular, siempre encontrarás una alberca llena de toppings de azúcar y un divertido columpio en forma de banana; un jardín de caramelos, unicornios arcoíris y un bar inspirado en los años 50’s con una Rockola con música para todos los gustos.


 Entradas

Para poder disfrutar de este mágico mundo de sabores, hay que reservar tus entradas con anticipación por $38 dólares por persona o $29 dólares si vas con un grupo de 10 o más personas. Los niños menores de 2 años no pagan entrada. El recorrido por este museo dura alrededor de 60 minutos y mientras caminas por sus pasillos, encontrarás un sinfín de datos interesantes sobre los helados.

En resumen, es una explosión visual de colores y una fuente de alegría inagotable. Todas las instalaciones son escenario perfecto para un montón de selfies y fotografías padrísimas instagrameables que provocarán la envidia de tus seguidores.

Disfruta de un “rush de azúcar” y vive la experiencia de este Museo del Helado en San Francisco, su sucursal más reciente. Y si no es aquí, puedes ir a este mismo museo, pero, en la ciudad de Nueva York 😉.